Una cualidad que no has trabajado suficiente, la escucha activa.

El pasado jueves pude asistir al último de los Iniciadores. El formato ha cambiado, ahora son los “nuevos” los que presentan sus proyectos y un pequeño comité junto con el público le proporciona feedback, apuntes, consejos sobre su producto/idea de negocio. Un formato más dinámico y participativo, y del que creo que se puede aprender más.

Digo “nuevos” por decir algo, porque este mes presentaron sus proyectos prometedoras empresas del área de Granada. Gente que ya lleva tiempo en este “juego” que es emprender. Vecinos de oficina en el CADE. Scada 3d Solutions, Naranjo Intelligent Solutions y Dasware tuvieron la oportunidad de presentar y recibir las valoraciones de un comité formado por Ángel Luis Quesada Nieto (Kubide), Miguel Fernández Calero (Sprita) y Víctor González Canito (Obsso).

El nuevo formato te permite ver en directo una de las patas del “buen emprendedor”: presentar tu proyecto ante una audiencia. Muchas son las cualidades que se le “presuponen”. El liderazgo podría englobar varias de ellas. Y luego podríamos desglosarlas en presencia, un correcto lenguaje verbal (y no verbal), tolerancia al fracaso y empatía…

iniciadorfebrero

Mi experiencia me dice que los emprendedores probamos, observamos resultados y sacamos conclusiones de ellos. Lo hacemos en un proceso iterativo de ensayo-error continuo del que se esperamos, con suerte, aprender la lección. Dentro de ese camino en el que uno, por cuenta propia, espera convertirse en el próximo Steve Jobs existe una cualidad olvidada. La importancia de aprender a escuchar.

Elevator’s pitch, briefings, presentaciones formales o con amigos… todas esas técnicas de presentación/venta pierden valor si detrás no hay una persona dispuesta a escuchar. Escuchar, que no oír. Estos eventos te permiten ver en tercera persona ese proceso de aprendizaje. Porque como todo, a escuchar también se aprende. Estas son dos de las cosas que a base de práctica (y errores) he asimilado. Cosas que puedes aplicar desde el mismo momento que termines de leer esto.

No hay que ganar nada

El simple hecho de recibir un feedback es una victoria a su manera. Positivo o negativo, por lo general, un comentario viene desde la visión objetiva del que ha escuchado tu proyecto. Nada personal. Aprovecha la escucha para pensar en lo que se te esta diciendo, no en cómo vas a rebatir lo que sientes como un ataque.

Habla lo que tengas que hablar

Ni más, ni menos. Ser conciso y claro en lo que quieres transmitir. No hace falta hacer un mensaje más vistoso contando tu experiencia en EEUU. No lo hace más real. Y aunque la ciencia haya demostrado que hablar de nosotros mismos activa áreas del cerebro relacionadas con el placer, no te pases. No interrumpas.

No pretendo aleccionar, al contrario, hablo desde mi propia experiencia. Pensar en voz alta me permite ordenar las cosas y aprender a expresarlas. Y por supuesto, hacerte participe.

Por lo que ahora me toca el turno de escucharte a ti. ¿Qué otra cualidad crees que no se “potencia” lo necesario? 

Fotografía | Alejandro Aguilar Díaz